martes, 28 de julio de 2009

Romeo y julieta ( karina )

No, no somos ni Romeo ni Julieta
actores de un romance sin final,
no, no somos ni Romeo ni Julieta,
ni estamos en la Italia medieval.

No, nosotros no tenemos que enfrentarnos,
con nadie que se oponga a nuestro amor,
pues, pues todo es diferente
en nuestros días,
 y hoy brilla el sol radiante de esplendor.

 A veces yo siento miedo al ver mi felicidad,
 será porque yo te quiero, de verdad.
 Más pienso que nuestra dicha no debe acabar jamás
 en tanto que nos queramos siempre igual.

 No, no somos ni Romeo ni Julieta,
 aquellos que murieron por su amor.

No, no somos ni Romeo ni Julieta
viviendo prisioneros del temor.
 No, no existe ni una duda en nuestra vida
Y es fácil hoy en día ser feliz
 Tú tan sólo quiereme de igual manera que estoy mi amor,
queriendote y a ti.
  No, nosotros no tenemos que enfrentarnos
 con nadie que se oponga a nuestro amor,
pues, pues todo es difente en nuestros días,
 y hoy brilla el sol radiante de espendor.

 No, no somos ni Romeo ni Julieta,
aquellos que murieron por amor

No, no somos ni Romeo ni Julieta
Viviendo prisioneros del temor

lunes, 20 de julio de 2009

19 DIAS Y 500 NOCHES

Lo nuestro duró
lo que duran dos peces
de hielo en un güisqui
on the rocks, en vez de fingir,
o, estrellarme una copa de celos,
le dio por reír.

De pronto me vi,
como un perro de nadie,
ladrando, a las puertas del cielo.

Me dejó un neceser con agravios,
la miel en los labios
y escarcha en el pelo.

Tenían razón mis amantes
en eso de que, antes,
el malo era yo,
con una excepción:
esta vez,
yo quería quererla querer
y ella no.

Así que se fue,
me dejó el corazón
en los huesos y yo de rodillas.

Desde el taxi, y,
haciendo un exceso,
me tiró dos besos...
uno por mejilla.

Y regresé a la maldición
del cajón sin su ropa,
a la perdición
de los bares de copas,
a las cenicientas de saldo
y esquina, y,
por esas ventas del fino Laina,
pagando las cuentas
de gente sin alma
que pierde la calma
con la cocaína,
volviéndome loco,
derrochando la bolsa
y la vida la fuí,
poco a poco,
dando por perdida.
Y eso que yo,
paro no agobiar
con flores a María,
para no asediarla
con mi antología
de sábanas frías
y alcobas vacías,
para no comprarla
con bisutería,
ni ser el fantoche que va,
en romería,
con la cofradía del Santo Reproche,
tanto la quería, que, ta
rdé,
en aprender a olvidarla,
diecinueve días y
quinientas noches.

Dijo hola y adiós, y,
el portazo,
sonó como un signo de interrogación,
sospecho que,
así, se vengaba,
a través del olvido,
Cupido de mi.

No pido perdón,
¿para qué?
si me va a perdonar
porque ya no le importa...
siempre tuvo la frente muy alta,
la lengua muy larga
y la falda muy corta.

Me abandonó,
como se abandonan
los zapatos viejos,
destrozó el cristal
de mis gafas de lejos,
sacó del espejo
su vivo retrato, y
,fui, tan torero,
por los callejones
del juego y el vino,
que, ayer,
el portero,
me echó del casino de Torrelodones.

Qué pena tan grande,
negaría el Santo Sacramento,
en el mismo momento
que ella me lo mande.

Y eso que yo,
paro no agobiar
con flores a María,
para no asediarla
con mi antología
de sábanas frías y alcobas vacías,
para no comprarla
con bisutería,
ni ser el fantoche que va,
en romería,
con la cofradía del Santo Reproche,
tanto la quería,
que, tardé,
en aprender a olvidarla,
diecinueve días y quinientas noches

martes, 7 de julio de 2009

La cancion mas hermosa de mundo ( SABINA )

Yo tenía un botón sin ojal,
 un gusano de seda,
 medio par de zapatos de clown
 y un alma en almoneda,
 una hispano olivetti con caries,
 un tren con retraso,
  un carné del Atleti,
una cara de culo de vaso.

  Un colegio de pago,
 un compás,
 una mesa camilla,
 una nuez,
o bocado de Adán,
menos una costilla,
 una bici diabética,
 un cúmulo,un cirro, un strato,
  un camello del rey Baltasar,
una gata sin gato.

Mi Annie Hall,
 mi Gioconda, mi Wendy,
 las damas primero,
  mi Cantinflas, mi Bola de Nieve,
 mis tres Mosqueteros,
 mi Tintín, mi yo-yo,
mi azulete, mi siete de copas,
 el zaguán donde te desnudé sin quitarte la ropa.

  Mi escondite, mi clave de sol,
 mi reloj de pulsera,
  una lámpara de Alí Babá dentro de una chistera,
 no sabía que la primavera duraba un segundo,
  yo quería escribir la canción más hermosa del mundo.
  Les presento a mi abuelo bastardo,
a mi esposa soltera,
al padrino que me apadrinó en la legión extranjera,
 a mi hermano gemelo, patrón de la merca ambulante,
a Simbad el marino que tuvo un sobrino cantante.

  Al putón de mi prima Carlota y su perro salchicha,
 a mi chupa de cota de mallas contra la desdicha,
mariposas que cazan en sueños los niños con granos
 cuando sueñan que abrazan a Venus de Milo sin manos.

  Me libré de los tontos por ciento,
del cuento del bisnes,
 dando clases en una academia de cantos de cisne,
con Simón de Cirene hice un tour por el monte Calvario,
¿qué harías tú si Adelita se fuera con un comisario?

  Frente al cabo de poca esperanza arrié mi bandera,
si me pierdo de vista esperadme en la lista de espera,
heredé una botella de ron de un clochard moribundo, 
olvidé la lección a la vuelta de un coma profundo.

  Nunca pude cantar de un tirón la canción de las babas del mar,
del relámpago en vena, de las lágrimas para llorar cuando valga la pena,
de la página encinta en el vientre de un bloc trotamundos,
 de la gota de tinta en el himno de los iracundos.
Yo quería escribir la canción más hermosa del mundo..